Sucesión de paredes
Del promotor se reciben los planos de una vivienda unifamiliar, ubicada en una finca cuya ladera estaba previamente urbanizada con una serie de bancales. Están dispuestas en líneas, una detrás de otra, generando una serie de espacios que se repiten y que se utilizaban para la plantación de algunos árboles frutales y el cultivo de secano.
La idea central del proyecto es mantener esta formación de terrazas -muro, espacio, muro- pero esta vez a escala humana. Para ello, dado que las terrazas existentes se extienden a lo largo del eje longitudinal, las de nueva construcción deben desarrollarse perpendicularmente a éste, a lo largo del eje transversal.
Este cambio de dirección también permite una orientación hacia el sur, cuya luz se filtra a través de un conjunto de vigas de madera, que pasan a formar la cubierta de la vivienda.
Bajo estas vigas se encuentra una zona exterior que se caracteriza por un efecto de claroscuro acentuado por la inclusión del agua, generando una gran riqueza de texturas.
Gracias a este espacio, la vivienda se comporta de diferentes maneras, expandiéndose o replegándose según el clima.



















